VIOLENCIA

Violencia doméstica: ¿Qué hacer?

La violencia doméstica no es para nada algún tipo de juego, es sumamente seria y muy peligrosa, así que en primera instancia te decimos qué tienes que estar consciente de que se debe hacer algo al respecto.

Existen muchísimos matices en las relaciones en pareja que pueden hacerlas más complicadas que otras, pero sin duda alguna la violencia doméstica es lamentablemente una de las más frecuentes y la más peligrosa de todas. Ya sea que se trata de maltrato emocional o físico, es una situación sumamente lamentable en la que puede caer una persona y que a veces le cuesta mucho trabajo aceptar que está envuelta en una.

Es bastante frecuente que la víctima de la violencia doméstica incluso no se sienta en su propio cuerpo, piense que todo es ficticio y que no le está sucediendo a ella, por lo que le demora trabajo aceptar que es una situación peligrosa y que tiene que salirse de la misma lo antes posible antes de exponer a mayor peligro su vida o la de los seres que le rodea.

Importante:

Antes de comenzar queremos recordarte que esto es un tema absolutamente serio y que no hay manera de que puedas salir de dicha situación por tu propia cuenta. Busca ayuda de alguien que estimas y por supuesto de un profesional. En Revolution Help estamos a tu alcance con unos cuantos clics de distancia, no estás solo, no lo olvides.

Primera fase: Aceptar que estás envuelto en una situación de violencia doméstica

violencia doméstica

Foto vía Envato Elements

La violencia doméstica se da en dos personas que comparten una relación en pareja emocional. Puede ser emocional, física o sexual (y muchas veces las tres), sin importar la edad, el sexo o la orientación sexual de la pareja. En la misma, una de las partes es sumamente abusivo, hiriente y controlador en la vida del otro, poniendo en peligro la integridad del mismo.

Reconocer que estás en una relación con violencia doméstica no siempre es sencillo porque es algo que suele irse “cocinando a fuego lento”. Hay señales evidentes de que una persona es abusiva y controladora desde que se le conoce, de hecho, hemos hecho un post completo explicando cómo identificar a un abusador, pero no es sino hasta después de un tiempo cuando comienza a mostrar las garras y los ataques violentos se van agravando conforme pasa el tiempo.

Algunas de las señales claras de que estás en una relación violenta son:

  • Tu pareja es muy celosa y controladora
  • Te ha amenazado de una manera u otra
  • Busca la manera perfecta para denigrar e insultarte
  • Se molesta si sales, bebes alcohol o interactúas con otras personas
  • Controla la manera como te vistes o cómo te desenvuelves
  • Controla los lugares a los que te diriges y tus amistades
  • Ha abusado de ti emocional, física o sexualmente
  • Te echa la culpa de todo lo que le sucede
  • Si se desencadena una reacción violenta, te echa la culpa de la misma
  • En el caso de que la mujer sea la agresora, indica que las mismas no pueden ser violentas
  • En el caso de las relaciones entre homosexuales, trata de justificar la violencia por la orientación sexual

No eres la razón de su conducta violenta

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Foto vía Envato Elements

Es normal que sientas que eres el culpable de la violencia en tu relación porque tu pareja se ha encargado de hacerte un lavado cerebral para que creas tal cosa. Los agresores buscan víctimas vulnerables y le dan en su talón de Aquiles para minimizarlas lo máximo posible. Lo primero que tienes que hacer ante tal circunstancia es entender que no eres tú el del problema, tú no eres el que está abusando de alguien más, es él/ella, alejarte de este pensamiento es el primer paso para comprender que necesitas ayuda y que no hay manera de que puedas mantenerte ni un segundo más al lado de dicha persona.

No pienses que porque tú también has actuado agresivamente contra tu agresor te hace culpable de la violencia doméstica existente en tu hogar. Tu abusador puede utilizar dichas reacciones para incriminarte y culparte por ser tú el violento, pero no olvides que lo has hecho principalmente para defenderte y defender tu vida. Eso no te hace un criminal.

Identifica que estás metido en un ciclo y trata de romperlo

violencia doméstica

Foto vía Envato Elements

El ciclo básico de un agresor es el siguiente:

  • El agresor amenaza con emplear violencia
  • El agresor utiliza la violencia
  • El agresor pide disculpas y dice que no lo volverá a hacer
  • Se repite todo el ciclo

Es sumamente importante que entiendas que esto es un ciclo sin fin, no hay manera de que puedas creer en que esta persona va a cambiar porque no lo hará, al contrario, vas a estar envuelto en una situación peligrosa que se va a ir agravando cada vez más, y mientras más permanezcas en dicha situación, más difícil será salir de la misma y mayor peligro estarás corriendo. Puedes sufrir ataques de pánico, ansiedad y depresión, incluso tu vida puede correr verdadero peligro si tu agresor es sumamente violento. No puedes permanecer más tiempo ahí, reconoce que estás metido en un ciclo y que tienes que salir del mismo.

Sal de la situación de manera segura

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Foto vía Envato Elements

Se lee fácil pero realmente no lo es ni un poquito. Planificar tu huida de una relación con violencia doméstica puede ser sumamente peligroso dependiendo del nivel de ira que pueda tener el agresor. Para esto es necesario que prepares tu escape de la manera más segura posible. Nuestros principales consejos para hacerlo de manera segura son los siguientes:

  • Llama a las líneas de protección de derechos humanos existentes en tu país: Pide consejos para la situación en la que te encuentras. Haz la llamada desde un teléfono público o desde el número de algún conocido, tu agresor no puede darse cuenta de tus intenciones.
  • Prepara un bolso de emergencia para tal suceso: Este deberá contener sólo lo esencial para cuando vayas a irte. Ropa interior, un par de mudas de ropa, artículos de higiene personal y papeles importantes, al igual que dinero en efectivo. Mantenlo guardado en un lugar donde tu agresor no logre tener acceso.
  • Ten un plan: No huyas sin saber a donde, es importante que organices a dónde irás y cómo lo harás.
  • Protege los medios donde te comunicas: Tu agresor puede rastrear tus llamadas o mensajes por correo electrónico. Cuando vayas a hacer algunas búsquedas importantes, hazlas desde computadoras o dispositivos ajenos a los que compartes con él/ella. Quita el GPS de tu automóvil y smartphone.
  • Identifica el medio para buscar ayuda: Puede ser la línea nacional de violencia existente en tu país, algún amigo o familiar, tu médico de cabecera o la policía.
  • Vete cuando el agresor no esté presente: No querrás tener ese encuentro con el mismo cuando te estés yendo, es sumamente peligroso hacerlo.

Nuevamente, este tema es muy importante y no puede ser tomado a la ligera. Maneja muy bien y con cuidado esta información y pon en práctica las recomendaciones que te hemos dado para que salgas de dicha situación de la manera más segura posible.

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