CUADROS CLÍNICOS

Tengo un hijo con un desorden alimenticio, ¿qué puedo hacer?

Los trastornos alimenticios forman parte del conjunto de enfermedades que afectan a quienes la padecen muchas veces de manera silenciosa, y cuando los padres se dan cuenta, ya suele estar bastante avanzada.

Es común que aparezca en jóvenes durante la adolescencia, y está ligada fuertemente a la presión social en la que se ve envuelto el individuo en esa etapa tan difícil de la vida. Es un trastorno psicológico y emocional que lamentablemente es bastante complejo y difícil de controlar. Como padre tienes que comprender que tú hijo o hija está pasando por una situación complicada con el desorden alimenticio, dentro de él o ella hay todo un mundo que ni ellos mismos logran comprender, así que no trates de entender qué está sucediendo por parte de él o ella, porque no sabrán ni cómo empezar.

Lo que sí es definitivo es que una vez tienes la sospecha de que tu hijo está pasando por un desorden alimenticio, mientras antes actúes, muchísimo mejor. Detectar el problema permitirá que acudas a la ayuda de un especialista y puedas evitar así alguna complicación de la salud relacionada con el trastorno. Por ningún motivo pienses que es una enfermedad que puede tratarse a la ligera, al contrario, necesariamente se necesita de la ayuda de un profesional.

El primer paso: Habla con tu hijo sobre el desorden alimenticio

desorden alimenticio

Foto vía Envato Elements

Tan sencillo como que abras tu corazón con tu hijo, manifiéstale lo mucho que te preocupa su bienestar. Trata de evitar un tono conflictivo, buscando víctimas y culplables, aquí nadie tiene la culpa y es lo primero que tienen que entender como familia. Es natural que tu hijo niegue que tiene un problema a la primera, pero si te demuestras receptivo, con ganas de cooperar en la situación, seguro que podrás conseguir un gran avance: la honestidad.

Piensa que tu hijo se siente preso en su propio cuerpo y que ha tenido que lidiar con quién sabe cuántos pensamientos sumamente negativos en su vida. Eso sí, no se trata de ser condescencientes. Tienes que demostrarle que la conversación no es opcional y que ya es momento de ponerle fin a esa enfermedad, ¿la solución? Ponerse manos a la obra y dirigirse a un especialista, que suelen ser los psicólogos, psiquiatras y endocrinólogos.

Señales de alerta que deben considerar los padres:

  • Evita asistir a reuniones sociales donde va a haber comida, por ejemplo un cumpleaños o una pijamada.
  • Cambio de actitud cada vez que le toca enfrentar una comida, ya sea el desayuno, almuerzo o cena. Que se muestre incluso agresivo.
  • Pérdida de peso
  • Necesidad de comer a escondidas sin que lo vea nadie
  • Dirigirse al baño luego de haber comidoAlgunos consejos para los padres de un joven con trastorno alimenticio
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Foto vía Envato Elements

Sigue las directrices dictadas por el profesional

Si tienes dudas con algún tipo de decisión tomada por el profesional acerca de cómo está abordando el desorden alimenticio, dedícate a hacerle preguntas de aquellas cosas que no te parecen convincentes, pero bajo ninguna circunstancia desobedezcas a sus espaldas sus mandamientos. Por ejemplo, no cambies la dieta que le ha recetado el endocrino “por pensar que a tu hijo ya le aburrió” o algo por el estilo.

Olvídate del peso

¡No lo hagas! Si el peso es el principal problema en esta ocasión, entonces no puedes pensar que estarlo pesando cada cierto tiempo va a generar alguna reacción positiva en tu hijo. Recuerda que están en una situación de alta vulnerabilidad, y ver su peso puede alterarlo. También evita comentarios como “has subido/bajado de peso” que puede caerles como balde de agua fría sobre sus cabezas.

Informate sobre la enfermedad

Existen muchos tabúes relacionados con esta enfermedad que sinceramente deben ser derrumbados lo antes posible. No tengas miedo de hablar sobre el tema, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Infórmate sobre los factores relacionados al trastorno alimenticio, los tipos de trastornos, las medidas preventivas para recaer, etc. Es importantísimo que estés conectado con el profesional o los profesionales que estén atendiendo el caso de tu hijo, ¿quién mejor que ellos para aclarar tus dudas? No te quedes con nada por dentro y pregúntales todo lo que quieras.

Cuida tu salud mental

Como padres están pasando por mucho, y lo justo es que mantengas tu salud para poder proporcionarle la ayuda necesaria a tu hijo. Pueden asistir a grupos de apoyo familiar, donde se les enseñe a gestionar apropiadamente la lluvia de emociones que están sintiendo. Generalmente en los casos de trastornos alimenticios, el psicólogo encargado del caso trata también a los familiares.

Escúchalo de manera activa

Tan sencillo como que aprendas a ser empático con tu hijo, escúchalo y trata de entender la situación por la que estás pasando. Muchas veces queremos transmitirles nuestras preocupaciones e inseguridades, sin darle espacio para que él pueda abrirse a nosotros y contar cómo se está sintiendo, sus miedos, pensamientos e inseguridades.

Escucharlos de manera activa permitirá afianzar los lazos padre-hijo y proporcionar una conversación constante y cercana. Si te está contando como se siente, no lo interrumpas con consejos o preguntas.

¡Adiós tabúes!

A pesar de que en la actualidad se están practicando múltiples campañas para promover el amor propio y aceptarnos tal cual como somos, lo cierto es que los trastornos alimenticios siguen siendo un problema latente que no logra ser exterminado por completo. Y es que es sumamente difícil derrumbar los cánones de belleza que han sido fijados en lo que llevamos de humanidad: La delgadez es atractiva y es sinónimo de éxito personal.

La realidad es que muchas personas que padecen de algún trastorno alimenticio tienen miedo de manifestarlo por temor a ser juzgados por los demás como si se tratase de personas sumamente superficiales. Pero estas enfermedades no tienen que ver para nada con la superficialidad.

Son personas inteligentes, solidarias y profundas, que realmente están bastante conscientes del problema y por eso se sienten frustrados, porque no pueden evitarlo. Por eso decíamos al principio de este post que son personas presas de su propio cuerpo y mente.

Es así como te alentamos a romper los tabúes y no temer hablar sobre el problema. Piensa que cuando lo hablas ya se convierte en una realidad que no puede ser evitada y que por el contrario, puede ser tratada.

Algunos consejos que pueden aplicar los padres para estimular una relación saludable en sus hijos con la comida:

  • Demuéstrale que estás contento con tu cuerpo y que te aceptas como eres. Si tienes inconformidades con tu peso, enséñale a bajar peso de manera saludable demostrando que bajo todas circunstancias, amas tu cuerpo.
  • Lleva una alimentación saludable con una rutina de ejercicios de por lo menos 4 días a la semana.
  • No hagas comentarios despectivos acerca de distintos tipos de cuerpos.
  • Demuéstrale que lo que ve en las redes sociales no es la realidad
  • Dedícate a destacar los aspectos de la personalidad de tu hijo, para crear en él consciencia de que su interior es lo que realmente importa.
  • Establece menús saludables en tu hogar, que aprenda a amar la comida sana.
  • Nutre su autoestima incentivándolo a explotar sus talentos.

Escucha a tu hijo, fíjate en su comportamiento y por nada en el mundo lo descuides. Un desorden alimenticio es un problema, pero uno que puede ser tratado en familia y con ayuda de un profesional.

Referencias:

ACAB | El Mundo | Family Doctor

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