DESARROLLO PERSONAL

¿Por qué debemos vencer los estereotipos de género?

Hemos crecido con la falsa creencia de que “algunas cosas son para niños y otras para niñas”, o que las mujeres “están hechas” para hacer ciertos labores mientras que los hombres “nacieron” para hacer otros.

Un estereotipo es, en palabras resumidas, un tachón que le hacemos a la realidad. Demás está decir que no existe tal cosa como el “estereotipo positivo” porque cuando estereotipamos algo, estamos quitándole su capacidad de individualismo, estamos diciendo directamente que esto o esta persona no puede ser diferente ni puede hacer algo más, solo porque pertenece a un género en específico, una nacionalidad, etc.

Claro que los estereotipos son aplicables para todo y para todos, pero por supuesto son mucho más dolorosos cuando se los atribuimos a personas. Por ejemplo, existen estereotipos raciales, como cuando alguien piensa que una persona afrodescendiente tiene que gustarte el rap, o cuando creen que un individuo con cabello rubio es tonto ¡Tonto es pensar que el aspecto físico de alguien puede definir cómo es él o ella!

Y es impresionante cómo lo seguimos viendo a diario, ya sea en la televisión, en las redes sociales o en nuestra vida cotidiana. En este post hablaremos un poco de lo que son los estereotipos de género y por supuesto, por qué es necesario que pongamos nuestro grano de arena para vencerlos.

Primer paso: Ser y dejar ser

eliminar estereotipos de género

Foto vía Envato Elements

RealKiddys es un hermoso proyecto liderado por la profesora Alba Alonso, el cual tiene la intención de enseñar a combatir los estereotipos de género desde la crianza de nuestros hijos. Ella cuenta que el primer error que tenemos en nuestra base de datos es el estereotipar absolutamente todo sin siquiera darnos cuenta. Por ejemplo, cuando en una fiesta de revelación del sexo de una mujer embarazada, el color rosa es para determinar que el bebé será niña y el color azul para demostrar que será niño.

Y no te sientas mal si lo has hecho, no es tu culpa, así nos criamos y eliminar una información que está bien integrada en nuestra base de datos desde la infancia, para sustituirla por una totalmente distinta no es ninguna tarea sencilla, pero tampoco imposible. Alba recomienda que el primer paso a seguir para suprimir estos estereotipos de género debemos aplicarlo desde casa y con nuestros hijos.

¿Por qué? Ellos son la generación del mañana, el futuro, y parte de querer construir un mundo bonito y saludable para ellos es enseñarlos a “ser”, así de simple.

“Ser y dejar ser”, una frase simple pero con mucha complejidad en su significado. Hemos sido educados para “hacer esto”, ¿y la razón? “Simplemente porque debemos hacerlo”. Cambiemos esa ecuación tan fría para enseñarles a nuestros niños a ser ellos mismos, permitirles elegir lo que quieren hacer y lo que quieren ser. Como Alba comenta: “Enseñar a los niños a ser ellos mismos es la mejor muestra de amor”.

Por más que veamos en la actualidad constantes esfuerzos por parte de grandes organizaciones para combatir el pensamiento discriminatorio, sigue siendo un problema importante y latente, así que el verdadero cambio viene desde nosotros mismos, específicamente desde nuestro hogar.

Eduquemos a nuestros hijos a amar, ser buenos compañeros, responsables, dulces, simpáticos, empáticos, soñadores, pero sobre todo, no les enseñemos qué son las etiquetas, porque hasta el día de hoy, nada bueno ha surgido de “etiquetar las cosas” o “etiquetar a las personas”.

Elimina los estereotipos en tu hogar

Un error frecuente en la crianza de un hijo estereotipado es que sus padres traten de orientarlos –aun cuando estos no quieren- a empezar a desarrollar talentos “propios del género”. Por ejemplo, digamos que María tiene una hija de 6 años hiperactiva y supremamente inteligente. María quiere que su hija comience a invertir ese excedente de energía en algo que pueda ser útil para ella, por ejemplo, en un deporte, expresión corporal o en la instrucción a un instrumento musical, lo cual es genial. El problema empieza a surgir cuando María fuerza a su hija a que baile ballet, pero resulta que a ella no le gusta, a ella le gusta el fútbol.

María insiste e insiste en que su hija continúe en el ballet porque “el fútbol es un deporte especial para hombres”, y “las niñas son más delicadas, así que el ballet es la mejor opción para ella”. ¿Ves el error en la situación? Imponerle aspectos de la personalidad a tu hijo NO es orientación y NO es una muestra de amor, de hecho, es un acto de egoísmo.

La hija de María crecerá con el sueño frustrado de nunca haber iniciado su pasión, y seguirá bailando ballet e incluso es posible que sea muy buena en ello, pero nunca lo sentirá como algo “suyo”, sino más bien algo que tuvo que hacer porque sus padres le dijeron que lo hiciera. Como padres, ¿cómo es posible que prefiramos generar en nuestros hijos inseguridades y frustraciones antes que darles la oportunidad de ser ellos mismos?

¿Cómo es posible que creamos que limitando el talento de nuestros hijos, los ayudaremos a crecer? Aquí va otro gran error frecuente: Creer que si se eliminan los estereotipos y se les da un exceso de libertades en elección a los niños, los estaremos motivando a que se inclinen más a un género que a otro.

¡Importante!

La sexualidad de un individuo no se va a definir porque por ejemplo, a un hombre le guste el color rosa o a una mujer le guste jugar fútbol, existen muchos otros factores que juegan en medio de esto que nada tienen que ver con los estereotipos de género, pero eso es harina de otro costal que podremos hablar bien en otro post.

¿Qué puedes hacer para comenzar a eliminar los estereotipos de género?

mujer alegre

Foto vía Envato Elements

Como decíamos más arriba, el verdadero cambio comienza en el hogar, donde se construyen los cimientos de toda persona, para que luego, al entrar en contacto con el mundo real, este niño sea quien les enseñe a las personas que lo rodean a no crear ningún tipo de estereotipo.

Es importante que los niños aprendan a descubrir y sentirse orgullosos de su belleza, no sólo la física, sino primeramente la de su interior. Que se sientan orgullosos de quienes son y que amen cada aspecto de su personalidad.

Como padre nunca te descuides en su crianza, pero dale la libertad de decidir ser quien él quiere ser. Cómprale juguetes que le ayuden a desarrollar su imaginación y otras habilidades, introdúcelo a la literatura, que juegue con los colores que a él le gusten y que siga la pasión que él o ella quiera.

¿Sabías que las diferencias genéticas entre un hombre y una mujer realmente son muy mínimas? Con esto te queremos decir que cualquier mujer es perfectamente capaz de hacer lo mismo que un hombre y viceversa, una vez lo entendamos bien, estaremos en el camino correcto para eliminar los estereotipos de géneros de nuestras vidas.

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