DESARROLLO PERSONAL, HABILIDADES SOCIALES

¿Cómo terminar una amistad en buenos términos?

En nuestro crecimiento como seres humanos, mientras vamos evolucionando constantemente es bastante común que lo que encajaba con nosotros deje de hacerlo eventualmente. ¿Puede una amistad de años entrar en este esquema?

En efecto claro que puede. Existen todos los tipos de amistades habidas y por haber, esas que son momentáneas, las típicas en una cierta fase de nuestra vida, las que han permanecido con nosotros desde que somos niños, etc. Pero hay algo que nadie te dice cuando nos incentivan desde pequeños a hacer amigos: Muy pocas amistades son para siempre.

En este post en particular no nos vamos a adentrar a las distintas razones por las cuales una relación amistosa puede morir (eso es material para otro post), sino más bien de la manera en la que es apropiado romper un vínculo emocional tratando de ocasionar el menor de los daños posibles.

Y es que terminar cualquier tipo de relación afectiva es una de las sensaciones más agridulces que podemos vivir los seres humanos. Pues por una parte si hemos decidido acabar con la relación, es porque ya no nos estaba haciendo bien sino todo lo contrario, ahí está la parte dulce, pero por otro lado no le quita que es un momento incluso desgarrador, no es fácil tener que despedirse de todo lo vivido con una persona, he ahí la parte agria. Sin embargo, por muy difícil que sea, es algo que se tiene que hacer.

Sin más preámbulos, estas son algunas de las maneras más apropiadas para despedirte de una amistad de maneras consciente, respetuosa y cuidadosa:

Ve directo al grano

agradecer amistad

Foto vía Envato Elements

Andar haciendo rodeos no sólo es molesto para ti sino también muy evidente para tu amigo. Indiferentemente de las razones que hayas tenido para acabar con la amistad, ambos se merecen un cierre digno y honesto. No hay necesidad de especificar cada cosa que hizo que quisieras apartarte de esta persona porque puede resultar muy hiriente para la misma, pero sí es necesario que él o ella entienda por qué lo estás haciendo.

Por ejemplo: Tu amigo ha comenzado a frecuentar desde hace mucho tiempo a personas muy distintas a ti que llevan un estilo de vida que no compartes en lo absoluto. Déjale claro que respetas sus decisiones y comprendes que tu amigo quiera estar involucrado en ese mundo, pero que tú no quieres tener nada que ver con eso y que por lo tanto, lo mejor es dirigirse a otras direcciones.

No involucres a nadie

Este tipo de decisiones son de esas que tienen que ser meditadas por mucho tiempo para poder dejar bien en claro que es lo que realmente quieres. Si tu amistad ha llegado a un punto donde no hay retorno, tienes que siempre dejar en claro que es algo que decidiste tú y que no hubo algún tipo de influencia de terceros. Por muy difícil que pueda ser este momento, es una oportunidad para crecer, es una decisión positiva para los dos, por lo que no es necesario permitir que el juicio de otras personas que nada conocen lo que ustedes como amigos vivieron vaya a estar tocando el tema. Esta tiene que ser una conversación de corazón a corazón entre ustedes dos nada más.

Sé agradecido

agradecimiento

Foto vía Envato Elements

Tal vez la vida los ha separado, pero eso no quiere decir que lo que vivieron no sirvió para nada. Si fueron amigos es porque compartieron momentos inigualables e irrepetibles que siempre atesorarás con cariño, así que no hay motivo alguno para tratar de manchar esas vivencias con el simple hecho de que ahora no están sonando al mismo ritmo. Sé agradecido por esa amistad, déjale en claro a esta persona lo mucho que significó para ti y lo bonita que fue su presencia en tu vida por el rato que estuvo en ella.

Admite tu parte

Se necesitan de dos para que una relación siga adelante, así como se necesitan de dos también para que se acabe. Es cierto que existen amistades sumamente tóxicas donde solo uno de los dos miembros es el maestro titiritero, pero vamos que ninguno de nosotros es un santo y no hay nada más lamentable que hacer un papel de víctima. Cuando hay que hablar de dos, lo más conveniente es empezar por uno mismo. No trates de lanzarle la culpa entera a la otra persona porque puedes llegar a abrumarlo a tal punto de afectar su seguridad en sí mismo.

Habla con el corazón en la mano, cuéntale que tu también fallaste y que tal vez tú no eres en este momento la persona adecuada para mantener a pie esta amistad.

Cierra el ciclo

cerrar ciclos

Terminar una amistad es igual o incluso más doloroso que concluir una relación amorosa. Dependiendo del tipo de amigos que eran, puede afectar más o puede afectar menos. Por ejemplo existen esos amigos donde comparten historia, se vieron crecer y estuvieron en momentos importantes en tu desarrollo como ser humano, pero que desde hace un considerable tiempo para acá ya no han estado apuntado hacia la misma dirección, y que en vez de ser un aliado para ti, se ha vuelto un completo extraño. Duele mucho, no pretendemos decir lo contrario, pero es un malestar justo y necesario que conlleva a un bien común.

Una vez han sido honestos, han dicho lo que tienen que decir y han decidido dejar las cosas hasta aquí, es momento de retirarse y sanar. Que haya terminado la amistad no es indicativo de que tienes que simplemente hacer como si esta persona no ha pasado por tu vida. Al contrario, las personas que nos rodean vienen y dejan huellas que no se olvidarán ni con el tiempo ni con el paso de otras personas, estas son marcas que nos hacen quien somos hoy en día.

Tú desde tu interior deséale lo mejor, que le vaya bien en esta nueva etapa y ahora toca continuar, siempre mirando hacia delante.

Hay amistades que vienen a cambiarnos la vida y otras que vienen a darnos valiosas lecciones. Sea como sea que fue tu amistad, aprecia la experiencia y vivida y dale la bienvenida a la oportunidad para crecer.

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