RELACIONES Y PAREJA

¿Cómo saber cuándo una relación en pareja no da para más?

Nos enseñan que el amor es todo lo que importa y que es la base para una relación en pareja saludable y feliz, pero si ya no hay amor, o si este se ha convertido en un sentimiento contrario, ¿qué podemos hacer?

En este blog somos pro amor. Creemos fervientemente en la humanidad y entendemos la complejidad de la misma. Como individuos, cada uno de nosotros llevamos un Universo completo en nuestro interior que a veces sólo nosotros podemos entenderlo, así que nos queda claro que al unirnos con otra persona, se fusionan ambos Universos y se pueden generar más de una colisión de meteoritos entre ambos. Más allá de las analogías espaciales -que debes admitirlo, nos quedaron buenísimas-, el resumen del cuento es que somos diferentes por naturaleza y que no esperamos encontrarnos con alguien igual a nosotros para que sea nuestra pareja porque es una misión imposible.

Y así fuese posible, ¡no tendría sentido! Esta variedad entre todos es lo que nos hace únicos y especiales, si todos fuésemos directamente idénticos sería sumamente aburrida la convivencia y las relaciones interpersonales, así como robots, donde todo está sumamente premeditado y calculado. Pero esto no es ninguna novedad o secreto para ti, tú sabes que somos diferentes y que esas diferencias como nos pueden enriquecer, también a veces nos pueden generar distintos problemas que si no son bien gestionados, pueden desencadenar un problema más generalizado y de mayor gravedad.

Hemos hablado en veces anteriores sobre los límites en una relación romántica, algunos consejos bajo nuestra perspectiva de personas que estudian el comportamiento humano, consejos que pueden servirle a muchas parejas para mejorar aquellos roces que puedan estar teniendo (siempre y cuando ambos estén comprometidos a mejorar), pero también tenemos que darle espacio a esos casos donde por más que existan las ganas, el esfuerzo y la disposición, una relación inevitablemente ha llegado a su final.

DISCLAIMER:

Este post es netamente informativo. No pretendemos dictar qué hacer o no con respecto a tu relación en pareja, pues al final del día es una decisión totalmente personal y los límites que puedan tener para soportar algo los trazan ustedes. El propósito principal de este post es ayudarte tal vez a aclararte el panorama si estás pasando por un momento de crisis en pareja, si deciden quedarse o no, de nuevo, es una decisión personal.

El primer paso: Ser honesto contigo mismo

mujer pensativa

Foto vía Envato Elements

Suena fácil pero vaya que puede ser bastante complejo abrirnos con las personas que nos conocen más que nadie más: Nosotros mismos. Requiere de largos momentos de introspección y autoreflexión, ver el recorrido con nuestra pareja y todos los caminos que nos ha llevado a este punto de catarsis. No queremos abrumarte y sabemos que puede ser muy complicado abordar este tema, así que te planteamos algunas de las preguntas que debes hacerte a ti mismo en honor a la verdad:

¿Realmente merece la pena seguir con mi pareja?

Es duro decidir si una persona merece la pena o no, pues todos merecemos oportunidades por ser humanos errantes, pero cuando la relación ha alcanzado un punto donde ya no hay vuelta atrás, lo justo es ser sincero contigo mismo y plantearte si realmente vale la pena seguir invirtiendo tiempo, energía y emociones en una relación en pareja que tal vez no da para más.

Es cuestión de hacer una lista de pros y contras, ver desde una vista panorámica toda la fuerza que se ha invertido en la relación y verificar si tanto esfuerzo ha valido la pena o si por el contrario, más que sumarte, ha seguido restandote.

¿Nos vemos juntos en un futuro?

problemas en pareja

Foto vía Envato Elements

A veces puede sonar contradictorio que en psicología recomendamos no atorarse tanto pensando en el futuro para poder así disfrutar más el presente, pero este pensamiento es subjetivo y en el tema de relaciones en pareja, es sumamente importante determinar que en efecto, dicha pareja sí tiene un futuro juntos.

De otra manera, ¿qué están haciendo? No pueden vivir a expensas de un eterno presente sabiendo en su interior que en cualquier momento se va a acabar y que no hay manera que dentro de 5 o 10 años te veas junto a esa misma pareja. Esto puede ser concebible si eres un adolescente y estás teniendo tu primer novio de la juventud, pero en una relación de adultos los dos tienen que aspirar el mismo horizonte, sino es caso perdido, y si no se terminan las cosas a tiempo pueden generar daños severos en la salud mental de los dos miembros de la pareja.

¿Es posible solucionar nuestros problemas?

Ya hemos dicho muchas veces que los problemas siempre existirán en una relación romántica, pero eso no quiere decir que deben formar parte de la mayoría de la rutina de la pareja. Vivir de discusión en discusión es totalmente maligno para cualquier persona, los desgasta, desgasta el amor que se tienen y el respeto que debe prevalecer en la unión poco a poco se va desvaneciendo. Como resultado se obtiene una relación romántica agotada y sin fuerzas para mirar hacia delante.

Si en tu momento de introspección te das cuenta que la magnitud de los problemas que tienen es tal que no pueden ser solucionados, ya sea por cuestiones morales o de agotamiento, entonces ya no emplees más fuerza en algo que simplemente no puede ser ya.

¿Me he perdido a mi mismo?

discusiones en pareja

Foto vía Envato Elements

Muchísimos son los casos donde una persona en una relación llega al consultorio para sus terapias en pareja y expresa que ya no se siente él mismo. Esto es grave, porque significa que has empleado tanto esfuerzo en querer complacer al otro y mantenerlo contento, ya sea para evitar más peleas o para asegurarte de que él o ella sean felices, que te olvidas de ti y de tu propia felicidad. No es normal que en una relación saludable alguna de las partes se vuelva sumamente permisiva a tal punto de que descuide su individualidad y felicidad personal.

En toda relación debe perseverar el bienestar tanto común como individual, pues si alguno de los dos falla, entonces el otro no puede funcionar. Si sientes que ya no eres tú, que no sonríes como antes, que has dejado de hacer las cosas que te apasionaban, que te has aislado de tu entorno por tu pareja, es momento de detener esta autodestrucción y hablarlo.

¿Soy yo el que siempre busca arreglar las cosas?

No es concebible que aparte de estar teniendo problemas constantes, una sola persona sea la que siempre tenga que dar su brazo a torcer mientras que la otra es incapaz de asumir algún tipo de responsabilidad con respecto a la diferencias que están teniendo. Esto no sólo es sinónimo de una relación que está condenada a fracasar, sino también de una donde hay un evidente abusador y una víctima sumisa. En este tipo de casos siempre es recomendable trabajar la autoestima de la víctima, pues esta es la principal causante de los problemas que están teniendo.

Mereces mucho más que estar detrás de una persona que realmente no valora los esfuerzos que estás empleando constantemente para mantener a flote la relación, pues realmente estás enterrándote al aferrarte a algo que no va a funcionar ni porque le pongas todo el empeño del Universo. Una relación en pareja exitosa requiere del compromiso de dos personas, no sólo una.

¿Soy realmente feliz?

infelicidad

Si tienes que preguntarte, ahí tienes tu respuesta. Una persona feliz no necesita indagar muy adentro de su alma para reconocer que en efecto está feliz, simplemente lo sabe. Si sigues sintiendo que algo no va bien, que algo no encaja como debería, entonces ahí no es, deja de insistir porque ahí no perteneces.

La gran decisión final

¿Qué respondiste a las preguntas anteriores? ¿Fuiste realmente sincero contigo mismo? Entonces es momento de tomar una decisión. Nadie ha dicho que romper una relación en pareja es sencillo, de hecho, es una de las cosas más difíciles de hacer, te sientes sumamente vulnerable y frágil, con un sentimiento de incertidumbre que parece no desaparecer, pero la buena noticia es que siempre desaparece y todo mejora con el tiempo y la paciencia adecuada.

Piensa que si esa relación en pareja estaba generando más problemas que creces, entonces más bien han hecho lo mejor que podían hacer para el bienestar de los dos. Siempre agradece lo vivido, perdona lo malo y suéltalo. Lo mejor siempre está hacia delante de ti, siempre.

Terminar una relación nunca es sencillo, por mucho o poco que hayan estado juntos. Sin embargo poder decir adiós es crecer. Mira esta experiencia como una oportunidad para crecer, más adelante agradecerás haberlo hecho.

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