DESARROLLO PERSONAL

5 Ejercicios de relajación efectivos

El mundo anda muy rápido y éste a su vez nos obliga a ir a su ritmo. Por más que intentemos permanecer “cool”, es casi imposible mantenernos en calma todo el tiempo. Es aquí cuando nuestra voz interna nos pide a gritos “vamos, es momento de encontrar la relajación de alguna manera”.

Vivir es complicado. Claro que es hermoso y que debemos valorar cada instante que tenemos respirando porque vivir es un regalo, pero no deja de ser un regalo complicado. Por distintas razones las personas nos enfrentamos a grados monumentales de estrés que nos ponen los pelos de punta y que más de una vez nos hacen sentir como si necesitamos salir de nosotros mismos así sea por unos escasos momentos.

En este blog hemos hablado en distintas ocasiones sobre la ansiedad y el estrés, mayormente dándole una connotación negativa, pero ¿sabías que la ansiedad no tiene que ser necesariamente mala? Una ansiedad controlada nos permite activarnos y responder ante la misma para desenvolvernos en nuestro entorno. Por ejemplo, digamos que estás en un sitio muy aglomerado y tu cuerpo comienza a lanzarte alarmas de que debes tener precaución para evitar que tanta gente te empuje, o que pueda haber alguien malintencionado y te robe tu cartera. Esta ansiedad te permite actuar en el momento para ponerte a salvo, estás respondiendo ante tu entorno.

El problema está cuando es una ansiedad activada en exceso, la cual se ve ejemplificada en que una persona no logra responder ante la misma sino todo el contrario, queda petrificada sin saber qué hacer. Ésta es la ansiedad insana y la que trataremos de suprimir o al menos minimizar para garantizarte una mejor calidad de vida. ¿Cómo hacerlo? Existen muchísimas maneras. Lo decimos una y otra vez pero es que es muy importante: Acudir a un especialista siempre es la mejor opción para curarte.

En Revolution Help contamos con distintas opciones para llegar a ti desde donde estás y ayudar a equilibrar el desorden emocional que puedas estar presentando. Si lo necesitas, aquí estamos para ti. Sin embargo, estos ejercicios de relajación no te harán ningún tipo de daño, al contrario, están hechos para personas ansiosas, con el fin de encontrar un equilibrio de sus emociones para así, conseguir la calma. Y si no eres una persona ansiosa, ¡también te van a funcionar! Todos nos enfrentamos al estrés en algún momento, así que esta información le va a ir bien a prácticamente cualquier persona.

Importante:

Para que las técnicas y ejercicios de relajación puedan funcionar, es necesario que encuentres el momento perfecto del día donde puedes practicarlos. Es decir, ubica ese momento y lugar donde no recibirás interrupciones de nada o nadie, y que a la vez podrás concentrarte en los mismos (no es recomendado hacerlo en la noche acostado porque es posible que te quedes dormido en el intento).

1. Todo está en la respiración

relajación

Foto vía Envato Elements

Suena bastante obvio pero es el paso donde la mayoría de las personas se equivoca. Todos sabemos respirar inconscientemente, pero no de la manera más óptima. Nuestra respiración por naturaleza es superficial y muchas veces oral, sin hacer gran uso del diafragma. A esto adicionamos que muchísimas personas respiran principalmente por la boca, cuando hacerlo por la nariz es lo más recomendado para filtrar las impurezas del aire.

Ya en este punto no tenemos que ser expertos en el área para comprender que mientras el aire que ingresa a nuestro sistema sea de menor calidad o no lo logremos procesar bien, pues menor resistencia tendremos y menor será nuestra vitalidad. Empieza tu rutina de relajación con una respiración controlada y profunda, inhalando y exhalando con un sentido coherente. En las primeras sesiones es normal que pueda costarte, pero al ir aprendiendo el ejercicio, poco a poco se te irá dando de forma natural. Aquí te dejamos un vídeo de cómo puedes empezar a practicarla en casa:

2. Relajación muscular progresiva

Esta técnica de relajación consiste en ir creando tensión en nuestros músculos para luego relajarlos. Puedes comenzar de arriba hacia abajo, o de la manera contraria. Si empiezas de arriba hacia abajo, primero tienes que hacer tensión en el grupo muscular de la cabeza y cuello por 5 segundos y posteriormente relajarlos por 30 segundos, repetir un par de veces y proceder al siguiente grupo muscular hasta llegar a los dedos del pie.

Esta técnica tiene la finalidad de concientizar al practicante, hacerle entender que él tiene la capacidad de tensionar y relajarse cuando así lo requiera. De esta manera, al haber comprendido la técnica, en los próximos episodios de ansiedad o estrés, podrá destensionarse cuando lo necesite.

3. Relajación con la visualización

visualización

Foto vía Envato Elements

La visualización es tan importante y poderosa que hicimos todo un post para hablar de la misma y de sus grandes beneficios. En esta técnica de relajación, te vas a concentrar en el presente y te visualizarás en el lugar que te hace feliz. ¿Qué lugar es éste? Eso solo lo sabes tú. Si es una montaña, imagina la naturaleza que te rodea, el clima frío, el olor a leña, todo ese tipo de cosas características del lugar que te hace feliz.

Para poder entrar en el ánimo, es necesario que vayas dispuesto a esto. Vístete con ropa que te haga sentir cómodo, acuéstate o siéntate en una cama o mueble donde estés cómodo, que la temperatura de tu ambiente te haga sentir en un completo confort. Y para finalizar, piensa en el presente, en el hoy, en este instante. No te agobies dándole vueltas a lo que ya pasó y tampoco lo hagas pensando en el que vendrá, visualízate HOY y AHORA, en ese lugar que te hace feliz.

4. Pon tu cuerpo en movimiento

Por muy contradictorio que pueda sonar, mover tu cuerpo puede ayudarte increíblemente a relajar esa tormenta que llevas dentro. Hacer ejercicio nos permite drenar todas esas energías negativas para utilizarlas como combustible y sentirnos renovados, fuertes y seguros. Hacer ejercicio no sólo nos ayudará a encontrar la calma en momentos de crisis, sino que además es una técnica de relajación que también contribuye con nuestra salud física.

La próxima vez que tengas ganas de gritar pegado a un almohada y comerte toda tu nevera en un momento de ansiedad, mejor sal a correr un rato o practicar cualquier otro tipo de deporte que te guste.

5. Relajación autógena

ejercicios de relajación

Foto vía Envato Elements

Esta técnica es una combinación de algunas de las anteriores, donde tu centro principal de equilibrio proviene de ti mismo. En la relajación autógena se utiliza la visualización y la relajación muscular progresiva para ir encontrando el equilibrio interno que se desbalancea cuando tenemos picos de ansiedad o estrés. Consiste en visualizar lo que necesites para calmarte, mientras vas relajando poco a poco los músculos que suelen tensionarse en momentos de estrés.

Esta técnica es ideal para calmar algunos de los síntomas físicos frecuentes de la ansiedad como el ritmo cardíaco acelerado y la sensación de mareos involuntarios.

Recordatorio importante

Estas técnicas son maravillosas, pero no te servirán de nada si no eres constante. Al igual que cualquier tipo de ejercicio físico, sólo haciéndolo múltiples veces y practicándolo constantemente podrás comenzar a percibir los cambios positivos en tu día a día.

Es relativamente sencillo desbalancearnos, pero también lo es encontrar calmarnos. Esperemos estos ejercicios de relajación logren llevarte a hacer las paces contigo mismo.

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